domingo, 18 de marzo de 2018

Eternidad

No importa cuanta oposición pueda levantar el enemigo en el mundo, cuanto rechazo o cuanto se intenten invalidar los planes de Dios. La única verdad absoluta es ésta: Cristo Jesús vino a este mundo a salvar la humanidad y a dar VIDA sobre el poder del pecado y de la muerte. Y la verdad, que es el mismo Jesús, triunfará poderosamente sobre toda influencia del mal. Un día, todo lo que vemos acabará; todo lo terrenal dejará de existir, pero aquel que haya creído ésta única verdad, se mantendrá firme y vivirá para siempre. Quiero que sepas que hay algo llamado eternidad, nacido en el corazón de Dios desde antes que hiciera todo lo creado: y que es mucho más fuerte y más importante que este campo físico en el que ahora vivimos. En este campo tienes que ver, en el eterno, debes creer. Desde lo eterno fue dada la orden para tu salvación y tu redención. Y en ese diseño eterno y perfecto del Señor, nuestra verdadera libertad fue comprada mediante de la sangre de Jesús. Él es el nombre sobre todo nombre, el Dios de lo eterno. Cuyo campo de acción no esta definido por los poderes del terreno físico. ¿Crees que esto es todo cuanto hay o cuanto existe? Mira dentro de ti y encontrarás algo más. Recibe la gracia y el favor de lo eterno, la fuerza que hoy desea vivir en ti para hacerte transcender lo terrenal. La vida con Jesús nunca será el final, al contrario, es realmente el comienzo de lo que nunca acabará.

La muerte ha sido destruida. ¿Donde está ahora su victoria? ¿Donde está su poder para herirnos? 1° Co. 15:55 


lunes, 12 de marzo de 2018

Aumenta mi fe

Siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Santiago 1:3-4

Una muy buena amiga y hermana me dijo una vez: Chris, la vida de fe no es para todos los hijos de Dios. ¿Cómo? —Pensé—. Si es que precisamente para poder serlo, debemos creer. Pero, después de meditar un poco más en sus palabras, me di cuenta de que no se refería exclusivamente a la fe en Jesucristo como Salvador. La verdadera fe que agrada a Dios y que vence al mundo, es esa que sometida a todo tipo de pruebas, termina siendo mucho más preciosa que el oro, cuya calidad se prueba con el fuego. Entonces, al resistir las más fuertes llamas, recibe la aprobación, el honor y la gloria de parte de Dios. Cuando los discípulos se acercaron a Jesús, frustrados por no haber podido expulsar aquel demonio, el Señor les dijo: No tienen la fe suficiente para hacerlo. Y también añadió, que ese género de demonios no salía sino con oración y ayuno. ¿Se refería el Señor Jesús al "tipo" de demonio que estaban expulsando? ¿O más bien a tener la confianza suficiente para poder hacerlo? Yo me inclino por la opción número dos. Un día le pedí a Dios que aumentara mi fe, y puedo decir que a partir de ese día, empecé a conocerlo verdaderamente. Fue un momento en el que quería pasar de la fe salvadora mediante la que recibes, a la fe por obras que te hace dar; de la que fe que ya tenía, a la que aún estaba por descubrir. Y así hice ésta, muy temida a veces, oración. ¿Por qué? Porque para que la fe pueda ir en aumento, debe ser desafiada a través de diversas pruebas a las que muchas veces le tememos. Queremos ser hombres y mujeres de fe infalible, pero nos cuesta renunciar a la seguridad de lo conocido. Tener fe, es adentrarse a terrenos incómodos, es caminar en una cuerda floja sin temor a caer. Es dejarse guiar por Dios en una completa línea de dependencia. Pero es también ver a ese Dios de todo poder actuar a tu favor aún en los detalles más simples. La fortaleza que recibimos en medio de los sufrimientos, cuando nuestra fe es probada, es la que nos lleva a la madurez plena, sin que nos falte cosa alguna. Porque antes de Dios entregarte cualquier cosa, primero quiere que tu te entregues sin reservas a la confianza plena en Él. En cierta forma a esto se refería Jesús cuando los discípulos no pudieron expulsar aquel demonio. Lo intentaron, pero no pudieron hacerlo porque antes Jesús quería tratar con ellos y con su relación de dependencia. Después de todo, no es el producto final lo que te lleva a la gloria, sino lo que atravesaste para llegar hasta allí; a la plena y completa medida de fe y de conocimiento de Cristo. Los demonios serán expulsados, si; las bendiciones llegarán, ¡Claro! Pero antes, esa fe será desafiada y fortalecida para alcanzar el nivel al cual Jesús quiere llevarte. No me arrepiento de haber hecho ésta oración, ni de todo lo que ha pasado desde aquel día. Cada reto, cada expectativa. Cada mover sobrenatural de Dios. Aún cuando no se ni como, ni cuando, ni cuanto, ni de donde; mi confianza seguirá en aumento como la luz de la mañana, hasta alcanzar todo su esplendor. Mantente firme, con la mano en el arado, y con la vista justo al frente para poder seguir.

¡QUE TU FE NO FALTE!

Fuera de la razón

La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. 1º Corintios 1:18

Cuando decidimos CREER y llamar las cosas que no son como si lo fueren, podríamos llegar a ser considerados por muchos, como personas fuera de la razón. Incluso, por aquellos que se supone deberían hacer lo mismo. Muchos podrán juzgarte, condenarte e incluso sentenciar tu posición desde la suya diciendo: Ha perdido la cabeza. Pero, esta es la noticia: Todo el que sigue a Cristo, en verdad ha perdido la cabeza. Porque a Jesús no se llega mediante razonamientos o lógica, sino a través de la FE. Cuando veas que de pronto para ti alguien ha perdido el sentido COMÚN, y solo habla de la Palabra de Dios, es porque lo COMÚN no es lo que transforma ni lo que te lleva a las alturas. No has pensado muchas veces: Tal persona no vive en este mundo, no puede ser que todo el tiempo esté tranquilo. No puede ser que aún en medio de los problemas y las crisis piense que todo estará bien y siga sonriendo. Porque amigos que me leen, eso es lo que produce el efecto JESÚS en la vida de un hijo de Dios. Es paz sin fronteras, gozo inconmovible, FE a prueba de fuego y esperanza siempre ETERNA. Dios sigue estando en el trono, nada lo ha movido de su lugar, nada lo ha dejado sin AUTORIDAD. El es Dios, el VERDADERO Dios, y cuando tienes tu confianza puesta en El, sabes que nada de lo que ocurra alrededor podrá destruir el propósito que tiene en tu vida. Incluso satanás SABE que puede contradecir sus planes, pero que JAMÁS tendrá éxito para destruirlos. Éstas personas que quizás parecen estar en un espacio irreal, realmente viven en el más REAL de todos. Y no son súper hombres o súper mujeres, no dejan de ser humanos, simplemente decidieron acercarse con CONFIANZA ante el trono de la gracia del Dios TODOPODEROSO para hallar paz y continúo socorro. No es que vivamos fuera de este mundo, es que NO somos de este mundo. No es que seamos superiores o mayores, es que el que habita en medio y dentro de nosotros LO ES. PORQUE NO SE TRATA DE TI. No eres TU, sino quien va CONTIGO. Y cuando sacas tu 'YO' del trono de tu vida, para poner a JESUCRISTO, entonces TODO cambia y esa perspectiva y expectativa de bienestar, de paz y de VIDA, SIEMPRE te acompañan. ¡Jesús es el Rey! EL ES el Señor.


Lo haré

Trabajen de buena gana en todo lo que hagan, como si fuera para el Señor y no para la gente. Recuerden que el Señor los recompensará con una herencia y que el Amo a quien sirven es Cristo. Colosenses 3:23-24

El único mecanismo de superación que conozco es el trabajo duro. Si queremos estudiar, si queremos emprender, si deseamos servir, debemos trabajar. Hace algún tiempo le dije al Señor Jesús que ya no le diría que no, a menos que estuviese completamente imposibilitada para hacerlo. No te digo que hagas lo mismo, pues fue algo muy personal y voluntario, pero si te sirve, tómalo de parte de Dios. De esa forma entré en una dinámica de adoración y servicio en todo cuanto podía, y a veces, hasta en lo que no. (porque si tu no puedes, Él hace que puedas). A toda propuesta respondía con un sí. Quieres evangelizar, si; quieres dirigir el servicio, si; quieres orar por los enfermos, si; quieres participar de una célula, si; quieres limpiar la Iglesia, si; quieres dar un mensaje, si; quieres hacer una visita, si. Y así fui diciendo que si a un sin número de propósitos, actividades, planes y estrategias con el único objetivo de dejarme usar por Dios, aún cuando para el momento no conocía a profundidad mi llamado. Porque el Señor Jesús no cuenta con la gente que dice que quiere hacer algo, sino con la que lo hace. Hace poco, unas hermanas de mi Iglesia me contaron acerca de una propuesta que les hicieron a ambas para participar en un nuevo Ministerio de discipulado infantil; ellas tenían tiempo sirviendo al Señor en esta área, pero Él las estaba llamando por más. Era una obra exigente, donde debían trabajar a tiempo completo, y formar a muchos niños en la Palabra de Dios, la mayoría de ellos en situación de calle. Ellas me pidieron un consejo, y me preguntaron que pensaba yo al respecto. ¿Que creen que les dije? "Digan que si", fue mi respuesta inmediata. Ya ellas la sospechaban de hecho, creo que solo vinieron a mi, para que de algún modo les confirmara algo que ya sentían en su corazón. Les hice dos preguntas además: ¿Le han dicho al Señor que quieren servirle? Si, respondieron las dos. ¿Aman a los niños y quieren trabajar con ellos? Si, dijeron aún con más fuerza. Entonces no veo razón por la cual deban dejar pasar ésta oportunidad, les dije. Dios llama a gente interesada, dispuesta, ¿Con temores? Si, pero con valentía y carácter para actuar. Quizás le has dicho a Dios que deseas trabajar en alguna área del Ministerio, y cuando llega una invitación a tu puerta, inmediatamente dices que no. Porque no cumple con tus expectativas o porque simplemente dejas que cualquier excusa te paralice. Quizás también has pedido a Dios que te use, pero estás esperando que se te aparezca otra zarza ardiente de donde salga la voz del Señor diciendo tu nombre. Querido hermano, Dios puede estar llamándote de muchas maneras a hacer o a emprender algún reto para Él, para poder cumplir los sueños que han nacido en su corazón para ti. Así que abre tus oídos espirituales, ora y pídele que te de algún espacio donde puedas empezar a servir, así no sepas en principio como hacerlo. Eso irá abriendo las puertas para que en medio de la obra, por fin descubras el lugar que Él ha diseñado para usarte, y para entregarte el Ministerio que ha construido para ti. Esas hermanas de las que les hablo, aceptaron el llamado. Y están trabajando arduamente por sembrar el reino de Dios en cada niño que reciben a diario. Y yo, no podría sentirme más feliz y más animada por ellas y por la obra de sus manos. 

¡Sirvele!







viernes, 9 de febrero de 2018

¿Qué es adoración?

Nadie enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón. Todo lo contrario: la pone en un lugar alto para que alumbre a todos los que están en la casa. Mateo 5:15

Adoración no es algo que doy, o algo que hago, es lo que SOY delante de Dios. Cada creyente es un Altar que ha sido encendido con el fuego del Espíritu Santo, y nadie enciende algo y luego lo tapa o lo esconde en un lugar donde nadie pueda verlo, al contrario, lo pone en un lugar alto, donde todos los que lo perciban puedan recibir su LUZ. En la antigüedad, el pueblo judío adoraba a Dios mediante ofrendas a su divinidad. Este era el modo en el que sólo los sacerdotes se acercaban a Él para poder adorarlo. Hoy, esa ofrenda somos nosotros mismos. Nuestra vida, nuestra esencia, nuestro ser. El lugar que ahora tenemos para adorar es mucho mejor y perfecto, no lo hizo ningún ser humano, así que no es de este mundo. Cristo entró a Él para ofrecerse a si mismo por cada uno de los creyentes, para que pudiésemos de una vez y para siempre, tener una relación plena y efectiva con Dios. Su presencia vino a romper toda barrera o yugo de separación que existía y nos ha consagrado a su nombre. Por eso todo lo que soy debe ser la principal ofrenda y sacrificio que le brindo como muestra de mi amor y mi gratitud. La adoración, además de ser un estado espiritual a través del cual nos relacionamos de forma intima con Dios, viene a conformar un estilo de vida para cada creyente que desea obedecer, honrar y servir a ese Dios a través de la fe. El apóstol Pablo le dijo a Timoteo: AVIVA le fuego del don de Dios que está en ti. El don de Él, su gracia, su favor, YA ESTÁ EN TI, pero mantenerte siempre encendido es TU responsabilidad. Necesitas que ese fuego sea cada día más intenso para que la llama de tu altar nunca mengüe o disminuya. Lo que Dios colocó en ti, no puede ser cubierto ni mucho menos puesto por debajo. Es una luz que debe encender e iluminar a todos a tu alrededor para brindar fuerza, presencia y poder. ARDE por Él. 

viernes, 2 de febrero de 2018

La gran sorpresa

Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz. Lucas 8:17



Vivir la vida de fe, es vivir a la expectativa. Un creyente siempre está expectante de lo que Dios puede de un momento a otro hacer a su favor, y sabe que sus grandes manifestaciones quizás puedan tomar tiempo, pero cuando ocurren, tan solo necesitan un instante y nada más. El hijo de Dios siempre debe caminar hacia el encuentro de algo inesperadamente esperado, debe llevar consigo la visión de los planes novedosos de Dios, y debe ser arropado por el discernir de su Espíritu. Quien desea hacer conocer el misterio de la voluntad del Señor, conforme al propósito que tiene con cada creyente. Ya no vivimos envueltos en las densas tinieblas del desconocimiento, pues en el plan de Dios, vinimos a formar parte de sus revelaciones en Cristo; pero sí anhelamos con esperanza ver exhibidas todas esas grandes riquezas de su gracia y su bondad de las cuales aún no hemos sido testigos. La presencia de Jesús ha encendido una luz en sus seguidores que no puede taparse o esconderse, es una luz tan fuerte que puede alumbrar y dar calor a todos los que la reciban; de igual manera, todo lo que ahora pueda parecer un enigma, son realmente grandezas que esperan ser descubiertas y reveladas a sus hijos, para beneficio propio y también para el de todos los que tengan el privilegio de estar cercanos a ellos. Ninguna cosa será retenida para los que andan en integridad, y el gran deseo de Dios no es negarte su favor, sino todo lo contrario, es poder hacer pasar toda su Gloria a través de ti. Sigue creyendo y sigue aguardando por las grandes sorpresas que Dios tiene preparadas para tu vida, porque a los que escuchan sus enseñanzas se les dará más entendimiento; pero a los que no escuchan, se les quitará aun lo que piensan que entienden. 

Parábola de la lámpara, palabras de Jesús.


¿Por qué es tan importante la Biblia?

Antes de que todo comenzara ya existía aquel que es la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Juan 1:1 (TLA)


Cuando Dios creo todas las cosas, allí estaba la Palabra. Todo fue creado por la Palabra y sin la Palabra nada se hizo. De la Palabra nace la vida, y la Palabra que es la vida, es también nuestra luz. La Palabra no es el principio, es el origen. La Palabra no es el medio, es el factor. No es el canal, es el mensaje que se convierte a su vez en emisor. La Palabra no es un ejercicio diario del creyente, la Palabra es el todo, porque el todo es el mismo Señor. Él en sí mismo, es la encarnación del anuncio de Dios. Cuando ves la Palabra, ves a Jesús. Cuando estudias la Palabra, estudias a Jesús. Cuando entiendes la Palabra, entiendes a Jesús. Cuando escuchas la Palabra, escuchas a Jesús. Y cuando hablas la Palabra, hablas a Jesús. Si te alejas de la Palabra, te alejas de Jesús. Sino comprendes la Palabra, no comprendes a Jesús. Sino conoces la Palabra, no conoces a Jesús. La Palabra no es la imagen, sino la indiscutible persona de Dios. Vive entonces la Palabra, y sin reparos, vivirás a Dios. 

Yo abrí la boca y él hizo que me comiera el rollo. Luego me dijo: «Hijo de hombre, cómete el rollo que te estoy dando hasta que te sacies». Y yo me lo comí, y era tan dulce como la miel. Ezequiel 3:2-3