martes, 26 de febrero de 2019

Que tu fe no falte

Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver. Hebreos 11:1


Nadie puede entender a plenitud la promesa que estás llevando dentro. Porque lo que Dios sembró en ti, verdaderamente sólo Él y tu lo conocen. Mientras el milagro no ha nacido, sólo afecta a quien lo está gestando. Solo quién lo carga sabe cuanto pesa, cuanto transforma, cuanto duele. Sólo cuando des a luz, los demás podrán ver lo que Dios desde antes depositó en ti. Pero tu, eres quien ha soportado todo el proceso. Y quien creyó que ese milagro estaba VIVO aún antes de verlo nacer. Ya lo soñabas, ya lo sentías, ya te pertenecía; y esperabas con paciencia por el. Por eso lo que otros piensen no determina lo que Dios te dijo que haría. Ignora las voces que no lo comprenden, al final, ellos no tienen porqué hacerlo. Sigue cargando tu bendición y llénate de fuerza y valor para el día de su alumbramiento.

¡Sigue creyendo!


jueves, 18 de octubre de 2018

Vanagloria


Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 1º Juan 2:16

¿Hambre de atención? o ¿sed de aprobación? Eso siempre ha existido, la necesidad de reconocimiento que todos como seres humanos llegamos a sentir. Sin embargo, en estos últimos tiempos del mundo 2.0, es más frecuente experimentar un deseo dañino por ser aprobados por el mundo entero. Compartimos contenido con el ánimo de ganar likes, de provocar empatía y de generar influencia. Cada día estamos más expuestos, más vulnerables y somos más confrontados. A veces creemos que nuestro valor o cuantía se basa en cuantas cosas demostramos "tener" o de las cuales sabemos. Queriendo mostrar que somos inteligentes, felices o exitosos. Algunos por trabajo, otros por simple diversión, pero lo cierto es que todos corremos el peligro de infectarnos con este nuevo mal. Está muy bien que te sirvas de todas las herramientas o plataformas que puedan enriquecer tu vida y tu propósito, sobre todo si esto te ayuda a comunicar el Evangelio de una forma eficaz; pero no si eso va a envanecer tu mente o tu corazón. La vanagloria de la cual habla el Señor, es la presunción u orgullo del propio valer. Es cuando te jactas excesivamente por lo que sabes o lo que tienes. Puede traducirse en una ambición desmedida por los malos deseos de la naturaleza humana, el anhelo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas. ¿Te parece exagerado? Dios nos libre de caer. El apóstol Pablo dijo que nadie debe tener mayor concepto de si, que el que debe tener. Sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. (Ro. 12:3) Es decir, tu apreciación de ti mismo debe ser equilibrada, donde logres mantenerte sin caer. Tu valor no está definido ni por lo que tienes, ni por lo que haces. Sino por lo que ERES; y esa esencia de tu diseño es lo que nunca debes perder sin importar las circunstancias. Nadie puede conocer todo de ti por una foto, o un video. Recuerda que las apariencias engañan. Así que antes de perseguir la aprobación de los que te miran, busca tener la de aquel que nunca te deja de ver.



lunes, 8 de octubre de 2018

¿Querer o necesitar?

Ustedes también están completos mediante la unión con Cristo, quien es la cabeza de todo gobernante y toda autoridad. Colosenses 2:10 (NTV)

La Palabra de Dios establece que sus hijos estamos completos en Cristo, que es la cabeza de todo principado y potestad (Col. 2:10) y que ADEMÁS hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual (Ef. 1:3). Quiere decir que lo que recibimos después de nuestra unión con Jesús, es (a lo venezolano) ¡La ñapa! (Un extra, la cereza del pastel. Siii, siempre tendremos expectativa de bienestar, de ser colocados en nuevas y mejores posiciones; y de recibir todas las añadiduras también. Pero NO lo necesitas para ser feliz o sentirte pleno. Quiero alcanzar, quiero lograr, quiero poseer, pero no lo necesito. Y saberlo, ME LIBERA. Lo único que necesito sincera, profunda y verdaderamente, cada día de mi existencia, es a Él. Solo a Él. Él me da todo lo que me falta conforme a sus riquezas en Gloria, él completa y sacia de bien toda mi ser. ¡Por eso debemos entender que Dios NO nos debe nada! ¿Hasta cuando con la cobradera?. Si mañana quisiera darme algo que hoy no tengo, lo alabaria; pero sino me lo da, lo alabaria aún más!! No soy su acreedora, no estoy para reclamar o exigir; no estoy definida por lo que pueda o no pueda darme (Porque Él todo lo puede, y si estuviese en sus planes, ya lo tendría); Dios no tiene que demostrarnos nada para probar que nos ama, que nos satisface o que nos completa; ¡Porque ya todo nos lo dio! Con ese extra de gracia, disfrutamos de otro montón de maravillas que NO merecemos. ¿O si? Si hoy Dios decide favorecerme con algún beneficio terrenal, estaría eternamente agradecida (eso decimos, pero a veces ni lo hacemos); pero eso NO completaría mi vida en ningún sentido, eso añadiría MÁS bendición a mi vida. Porque completica, completica estoy desde que se la entregué. Gracias a su misericordia seguimos en pie, sostenidos y asidos de su mano. Así que si sigues pensando que 'algo falta' ponle extra de su presencia para que comprendas que la única necesidad o sed que tienes, es de Él ❤ 

¡COMPLETA!

Ponte primero

No hagan nada por rivalidad o por orgullo, sino con humildad, y que cada uno considere a los demás como mejores que él mismo. Filipenses 2:3 (DHH)

¿Haces lo que haces para recibir la aprobación de Dios o de los hombres? ¿Quieres ser el primero entre los demás para sentirte bien contigo mismo? ¿Crees que eres superior solo porque Dios ha entregado su propósito en tus manos? ¡Cuidado! El servicio no es para tu satisfacción o beneficio personal, Sino para que OTROS puedan ser bendecidos a través de ti. Echa fuera todo espíritu de superioridad y arrogancia y empieza por reconocer tus debilidades delante de Dios, para que Él pueda manifestarse a tu favor y llenarte de lo que te falta. Considera que los que sirven a tu lado son igual de importantes para el Señor y que ellos también están siendo usados para su Gloria. Estás recibiendo un privilegio al poder trabajar en la corte del Rey, sea cual sea la función que Él te ha puesto a hacer. Así que sé humilde y da siempre lo mejor sin importar quien te mira, quien te aplaude, quien te apoya, o quien te rechaza. Todo lo que tienes, lo has recibido de Él y es para Él. Que nada de lo que está en medio, pueda dañar esa visión. Sigue adelante y considera que un día puedes tener la autoridad para comandar, y otro día serás comandado. El símbolo del cristianismo, no es una corona, es una CRUZ. Porque el llamado es a dar nuestra vida por otros, y a sacrificar nuestra propia carne para cumplir la voluntad de Dios. Ponte primero, si; pero primero para trabajar, primero para rendir, primero para sembrar, primero para dar. Y entonces nunca, quedarás de último. Suelta el ego que quiere brillar con luz propia, para que la luz de Jesús se pueda manifestar. El día de ofrecerlo todo, Es HOY. Sin medidas ni reservas. Espera el reconocimiento del cielo y no el de la tierra. Los hombres son injustos, así que no te tomes muy en serio ni los halagos, ni tampoco las críticas. Busca su Gloria, no la tuya; y verás al Sol de justicia resplandecer sobre ti. Deja de contender por la razón y sigue la paz y el acuerdo para que de lo alto venga la solución. Servir, y no ser servido, es esa la misión.


¡Dios te bendiga más!

jueves, 13 de septiembre de 2018

Úsalo a tu favor

Alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado. Efesios 1:6 (ntv)

El que no tenga defectos, no puede leer este articulo. Porque si algo tenemos claro los seres humanos, es que somos imperfectos por naturaleza. Sino, no necesitaríamos a Jesús cada día y a cada instante para que mejore y complete nuestras vidas. No debemos ignorar nuestros defectos, o ser indiferentes, callarlos como si no estuviesen allí, porque lamentablemente eso NO hará que se vayan. Ya lo he intentado. Al contrario, es necesario estar plenamente conscientes de esas áreas en las que tanto Dios como nosotros sabemos que fallamos, y darle la oportunidad a Él de que las use a nuestro favor, para restarle al enemigo oportunidades de usarlas en nuestra contra. Sabiendo que Dios nos ama tal y como somos, que entregó a su hijo en la cruz precisamente para remover nuestro pecado y para hacernos ACEPTOS delante de Él. Yo voy a confesar los míos, (son mas pero voy con dos nada más). Soy muy testaruda, y muy gritona. La verdad me cuesta mucho ceder mi posición, y a veces no manejo muy bien mi tono de voz que además es bastante fuerte. Sin embargo, aunque esos defectos me han traído y pueden traerme muchos problemas, trato de no darles el suficiente poder como para que me dominen (Aunque me cueste), y de valerme de lo que ellos mismos pueden brindarme de forma positiva. Por ejemplo, esa terquedad, que la mayoría de las veces es mi enemiga, me ha servido para mantenerme firme en mis convicciones, para decir que NO cuando debo hacerlo, y para luchar aún con vientos en contra; y que decir de esta vocecita, que es mi mejor herramienta para predicar, para orar y para hacer guerra espiritual contra el maligno (Aunque a veces la gente quiera salir corriendo). Como ven, a todo podemos verle lo bueno. Cuando David se enfrentó a Goliat, tenía un montón de debilidades en contra: Joven, inexperto, temerario, precipitado, pero todo a la vez fue usado por Dios para darle la victoria, convirtiendo aquello de lo que carecía, en su mayor fortaleza. Terminó derrotando al gigante con sus propias limitaciones pero a través del gran poder de Dios. Así que si como yo, tienes tus cositas que no soportas, entrégalas cada día a Dios y pídele que te ayude a sacar lo mejor de ti incluso en medio de las fallas. Cede tu carácter al suyo, y aún en medio de los tropiezos, SIGUE ADELANTE. Si Dios te acepta, ¡Acéptate tú también!



jueves, 23 de agosto de 2018

Fuente de poder

Vivirás conforme al diseño de poder con él cual fuiste investido, cuando comprendas que lo que opera en ti y a través de ti, no es una fuerza controlada en términos humanos; no se produce en tus alcances, ni en lo que propiamente puedes dominar. El que vive bajo la influencia divina del poder de Dios, lo primero que ha hecho, es tomar conciencia de la actuación de ese Espíritu Superior, sin el cual, vendrías a estar totalmente perdido. Cuando actúas bajo tu propia determinación, operas bajo la duda, porque en tus propias fuerzas siempre estarás limitado. Tu mente lo sabe, y por eso produce el temor que a su vez, te paraliza. Pero cuando trasciendes a la sobrenaturalidad de SU poder en tu vida, llega el valor y la unción. Entonces entiendes que no eres capaz de lograrlo todo en tus fuerzas, pero de igual manera te impulsas a hacerlo pues es Él quien te faculta de todo lo que necesitas para alcanzar tu propósito. Entiendes que eres un ser humano lleno de miedos y contradicciones, pero que es tu fe la que te lleva a vencer. Entiendes que vives en un mundo físico que puede limitarte, pero al mismo tiempo, tienes la certeza de que nada es imposible para El. Si muchas dices dices que no puedes, tienes razón, porque humanamente no puedes. Pero cuando te atrevas a reemplazar tu capacidad por la suya, empezarás a experimentar lo que ni en tus mejores sueños hubieses podido imaginar. La realidad es ésta: Nunca se trata de ti mismo, sino de lo que al creer puedes empezar a manifestar. ¡VIVE EL PODER!

Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no nos hace cobardes, sino que él es para nosotros fuente de poder, amor y buen juicio. 2° Timoteo 1:7 PDT


martes, 7 de agosto de 2018

No a la religiosidad

Si tuviera hambre, no te lo diría a ti, porque mío es el mundo entero y todo lo que hay en él. ¿Acaso me alimento de carne de toro? ¿Acaso bebo sangre de cabra? Haz que la gratitud sea tu sacrificio a Dios y cumple los votos que le has hecho al Altísimo. Luego llámame cuando tengas problemas, y yo te rescataré, y tú me darás la gloria. Salmos 50:12-15


Del Señor es la tierra y su plenitud y todo cuanto en ella habita. A través de las palabras del salmista, el Señor afirma no necesitar nada del hombre, porque el dueño y Señor de todo lo creado es Él. Incluso, de nosotros mismos. Por eso dice no necesitar sacrificios sin sentido, u ofrendas quemadas, ni toros, cabras, o pájaros, refiriéndose a la forma en la que el pueblo se acercaba a él cuando realmente se olvidaba del significado de ese sacrificio. El sentido de todo sacrificio, ofrenda o servicio para Dios, es mostrar con acciones que anhelamos seguir al Señor de todo corazón, pero no funciona o no es recibido por el Señor, si por el contrario, nuestro corazón no está con él o para él. Es posible que el pueblo de Dios, fingiera acercarse a su presencia a través de actos o ritos, pero en el fondo podían estar llenos de maldad. Quizás conocían el contenido de la Ley con el intelecto, pero no se sujetaban a ella. También nosotros podemos caer en este error, cuando no vivimos conforme a la perspectiva del Señor, y cuando no cumplimos los votos que le hemos hecho. Podemos errar el blanco cuando intentamos hacer más para Dios creyendo que con eso podremos acercarnos más a Él y obtener sus beneficios, cuando muchas veces las mismas cosas que intentamos hacer en su nombre, realmente nos separan de su presencia. 

Este salmo nos muestra que Dios acusa a quienes prefieren los rituales a la obediencia, y a los que desean adorar de forma externa y no interna. Una cosa es cierta, el Señor anhela bendecirnos, como un buen Padre que satisface la necesidad de sus hijos, Él promete prosperarnos y darnos sanidad, herencia, quiere sentarnos en su mesa y saciarnos con la grosura de su casa y con todas sus delicias, pero ANTES dice claramente: Haz que la gratitud sea tu sacrificio, dame tu alabanza, cumple tus promesas, entonces podremos invocarlo en el día de la angustia y él nos librará y nos rescatará. No debemos pasar por alto los sí condicionales de Dios, a través de los cuales nos ofrece ciertos beneficios a cambio de una manifestación positiva de conducta, es decir, a cambio de obediencia. Él dijo a Israel: Ahora, pues, SI diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. (Éxodo 19:5). El Señor no atiende a la apariencia de religiosidad, a los ritos, o a las necesidades sino a la FE genuina, a la confianza y a la obediencia incondicional que solo puede surgir de una relación de dependencia ABOSOLUTA a a su presencia, entonces y solo entonces, podremos invocar el nombre del Señor y el vendrá a salvarnos.