jueves, 21 de enero de 2016

La Biblia en un año #Dia21

Alto de adoración semanal...


   Ya esta es la tercera pausa (son cada 7 días) que me permite hacer la Biblia que me acompaña que funciona para meditar en lo que he aprendido. Por cierto, esta Biblia en la cual me estoy apoyando del editorial UNILIT es maravillosa! Se llama "Biblia tu andar diario"; es la que me está permitiendo hacer la lectura secuencial de la Biblia en un año con las lecturas para cada día de forma ordenada, sencilla y muy efectiva. La recomiendo ampliamente y créanme que no me contrataron para que les hiciera publicidad jaja (Ya quisiera yo).

   En este alto de adoración semanal me corresponde leer el salmo N° 4 que habla acerca de la oración... Me gusta que sea así porque es algo en lo que estoy siendo disciplinada por Dios en los últimos meses. Directamente me ha dicho: ¡Quiero que ores mas! Y desde el pasado mes hasta ahora he doblado mis rodillas para hablarle y para que El me hable también. Deseo escuchar su voz y verme respaldada respecto a mis decisiones para que sean tomadas en relación a lo que él desea para mi; le había pedido ya esto en oración y me dio la respuesta: Si quieres saber que es lo que yo tengo que decir al respecto entonces ora y deja que yo sea el que te dirija. 

   David le dice: Ten misericordia de mi y escucha mi oración. ¿Es que acaso debemos recordarle a Dios que escuche nuestras oraciones? ¿No lo hace siempre? Wait! Yo se que David lo sabía, yo tambien lo se, pero sé que todos en un momento de ansiedad hemos dicho: ¡Señor escuchame! Puedo comprender lo que sentía. El inicia esta oración vespertina de confianza en Dios, como la misma Biblia lo señala, con angustia y aflicción, por eso este clamor tan desesperado, sin embargo, rápidamente declara que ciertamente Dios iba a escucharlo si le clamaba. Fue como si de momento se sintiese alarmado y luego aliviado. También me he sentido así cuando todo alrededor parece estar derrumbándose, luego voy al Señor, clamo a su nombre y se que el no solo escucha mi oración sino que también responde. Y repito, este es un ejercicio que Dios me ha hecho hacer muchas veces en este tiempo. Se que desea aumentar y fortalecer mi fe. 

   David termina el salmo de la manera mas maravillosa, como para darle un cierre total a la angustia y retirarla del panorama: En paz me acostaré y asimismo dormiré; porque solo tu Jehová, me haces vivir confiado. Esto es un rechazo total a la alarma y a la desesperación. Así que bien por ti David, esta fue  y es la mejor forma para poder descansar. Clamar, escuchar, esperar. Repitelo las veces que sea necesario. 

miércoles, 20 de enero de 2016

La Biblia en un año #Dia20

   Veinte días! Ya son 20 días en mi experiencia y les digo que ha sido... Formidable! Estoy agradecida con Dios por haber puesto esa inquietud en mi y, como dice su Palabra, también darme la fortaleza para llevarla a cabo, esto es el querer como el hacer. Hoy me corresponde leer Éxodo 7-10, veremos que instrumentos y herramientas usó Dios para estremecer a Faraón frente a su negativa de no dejar libre al Pueblo de Israel. 

   Varias fueron las veces en las que Moisés y Aarón se dirigieron al Rey para que dejara ir a los israelitas, sin embargo, todas esas veces el Rey se negó; en repuesta a esto vinieron las muy famosas plagas en Egipto. Faraón fue informado acerca de lo que Dios iba a hacer, pero igual decidió desobedecer. La primera de estas plagas fue: La plaga de sangre; toda el agua de los ríos, canales, estanques y depósitos de agua fue convertida en sangre, incluso la almacenada en en vasijas y tinajas; todos los peces murieron y el agua quedó tan asquerosa que los egipcios no podían beberla. Se creería que Faraón iba a reaccionar frente a esto y liberaría al pueblo... Pero no, sabemos que no. A veces Dios hace y hace y hace para que obedezcamos y nosotros estamos tan endurecidos como Faraón. 

  Faraón seguía negándose, por tanto, vino la segunda plaga: la plaga de las ranas; ranas por doquier! Todo el territorio se colmó de ranas; en el palacio, en las casas, los dormitorios, sobre la gente, sobre las camas, y en todos lados. Aquí el Faraón si cedió (supuestamente), por lo que acordaron que si el liberaba al pueblo, Moisés y Aarón orarían para que la plaga cesara. Las ranas fueron quitadas, pero el Rey al ver esto, se rehusó a cumplir con lo prometido. Por lo que vino la tercera plaga: Los mosquitos. Todos los egipcios y sus animales quedaron cubiertos por ellos. Aún así, el corazón de Faraón seguía como una roca, por lo que vino la cuarta plaga: las moscas. Todo un enjambre de moscas cubrió el palacio, las casas y el suelo quedo cubierto por ellas, excepto, el lugar donde habitaba el pueblo de Israel, por lo que el Rey le dijo a Moisés que si podían adorar a Dios pero que lo hicieren allí, dentro de su reino; pero Moisés negándose, le dijo que debían ir al desierto a una distancia de tres días tal y como el Señor se lo había ordenado; Faraón aceptó, por lo que Moisés oró y no quedo ni una sola mosca, pero al ver esto, Faraón igual no dejó ir al pueblo; por lo que Dios ordena la siguiente plaga: la muerte de todos los animales de los egipcios, y ni aún así el Faraón dejó ir al pueblo.

   Llega la sexta plaga ante la resistencia de Faraón: Las llagas, tanto en personas como en animales, y ni los magos de Faraón podían hacer sus hechicerías pues también estaban cubiertos de llagas. Pero el Señor endureció el corazón de Faraón y este se negó nuevamente; por lo que vino la séptima plaga sobre Egipto: El granizo; y a todo aquel al que le cayere moriría. El granizo fue tan devastador que dejó a todo Egipto en ruinas, y el único lugar donde no cayó la tormenta fue en el pueblo de Gosén, donde vivía el pueblo de Israel. Ante este hecho Faraón se arrepiente y le dice a Moisés y a Aarón que dejaría al pueblo en libertad. Moisés no le creyó, pero igual oró para que el granizo cesara.

   Faraón siguió terco, endurecido, ciego, negándose (aunque esto también era plan de Dios), por lo que era hora de una nueva plaga: Las langostas; estas se extendieron sobre todo el territorio de Egipto hasta oscurecer y devorar toda la tierra. Faraón volvió a pedir perdón y misericordia, por lo que Moisés oró y el viento se llevó a las langostas, pero el corazón de Faraón fue nuevamente endurecido y no dejó salir al pueblo. Cuantas plagas van? si, 8, y viene la N° 9: La plaga de las tinieblas. La oscuridad cubrió la tierra de Egipto y no podían verse ni moverse, sin embargo, la luz no faltó donde habitaban los israelitas. Faraón le dijo a Moisés que podían irse junto con sus hijos, pero que dejaran sus rebaños, Moisés se negó pues todo cuanto tenían iban a llevárselo. El Señor endureció nuevamente el corazón de Faraón y se negó. 

   Quería mencionarlas todas (Aunque falta una para mañana) para tener una comprensión más amplia de estos relatos, y frente a esto puedo decir dos cosas: La molestia del Señor creció debido a que en primera instancia Faraón no quiso escucharlo ni obedecerlo, por eso vinieron las plagas, fue una medida extrema del Señor frente a la clara oposición que le hacía este hombre. Mi mamá me dijo una vez: Obedece por las buenas al Señor, no esperes sus medidas extremas, esto es algo que jamás olvidaré; el Señor va a enseñarnos a obedecer su Palabra y nosotros decidimos si seguir el camino apacible de su voz de forma inmediata, o si preferimos esperar a que nos llame con herramientas mucho más difíciles de soportar, sea como sea, él nos hará obedecer. 

   Lo segundo: La misma Biblia establece que Dios pudo exterminar a Egipto de una sola vez y liberar al pueblo, pero lo hizo así, poco a poco, para mostrar su poder y sus señales milagrosas y también para que el mismo pueblo de Israel pudiera contar de las maravillas de su Dios por generaciones. Dios es Dios y el es asi, soberano, sabio, omnisciente; yo a veces he tratado absurdamente de dirigirlo o de decirle como hacer las cosas (no se a quien más le pasa) y el me deja con la boca abierta cuando hace todo de forma distinta y resulta mil veces mejor que como yo lo pensé. Pero es que yo en verdad creo que puedo decirle al Dios todopoderoso como obrar? Esto es una muestra mas para mi, para que descanse en su soberanía y me sujete a su voluntad, algo en lo que estoy siendo enseñada en este tiempo, pues es como El dice y como El quiere, no como yo creo que saldrá mejor o como a mi me "conviene". Quizás el pueblo de Israel también se preguntaba porque Dios no obraba de manera definitiva pero repito: Dios es Dios. Ya veremos que pasa mañana. 


martes, 19 de enero de 2016

La Biblia en un año #Dia19

Éxodo 3-6
    Como dije el día de ayer, nuestro amado Dios tenía resuelto el destino de Moisés y claramente tenia resuelto también el destino de los Israelitas, por lo que para su inminente liberación comisiona a la persona que había guardado y apartado para El desde un principio, si, el mismo Moisés. El Señor le dijo a Moisés, en medio de un arbusto prendido en fuego: He visto como sufre mi pueblo por eso voy a salvarlos. En este punto de la lectura me siento: contenta. ¡Me encanta esa forma tan sin igual que tiene el Señor de llegar, así como un superhéroe! ¡Y es que él lo es! El más poderoso entre cualquiera; de hecho, es el único TODOPODEROSO.

    El Señor anunció a Moisés que llevaría a su pueblo a una tierra fértil y espaciosa, donde fluía la leche y la miel y que sería el mismo Moisés el encargado de llevarlos hasta allá. Aquí viene la respuesta que casi todos (por no decir todos) damos cuando Dios nos llama: ¿Quién soy yo Señor, para semejante tarea? Yo creo, me tomaré un gran atrevimiento al tratar de entender la mente de mi gran Dios, que él se espera ese tipo de respuestas de nuestra parte. Esta fue la primera excusa de Moisés. Frente a lo que Dios dijo: Yo estaré contigo. Al parecer esto no fue suficiente porque Moisés vuelve a excusarse: ¿Y qué les responderé cuando me pregunten en nombre de quién voy? Un momento, no puedo criticar a Moisés; conociéndome, si yo hubiese sido comisionada para tal tarea también le habría preguntado al Señor todos y cada uno de los detalles. Y repito, seguro el Señor espera tales reacciones de mí. Si unas amiguitas mías que quiero mucho leen esta publicación dirían: ¡Si Chris, tu eres fuerte!  Jaja Pero bueno volvamos. Delante de esta segunda repuesta de Moisés, Dios dice: Yo soy el que soy, dile al pueblo: Yo soy me ha enviado a ustedes. ¡Me fascina esta respuesta y esta actitud del Señor!

Aún así, Moisés volvió a protestar… (En este punto hasta yo me estoy cansando), y dice: ¿Y si no me creen?. ¿Uno siempre tiene esa duda no? Como si fuésemos nosotros los encargados de convencer; nuestro trabajo es dar el mensaje, lo demás lo hace Dios; aunque sin duda esto no es tan fácil de comprender. Frente a la duda de Moisés el Señor lo dota de dos señales de su poder para que mostrase al pueblo y así se convencieran de que iba de parte del Señor, la vara convertida en serpiente (y viceversa) y su mano afectada y luego sanada en el mismo acto. ¡Pero, vino la cuarta replica de Moisés! Si, ya van cuatro… Dios de verdad que nos ama y no tiene paciencia sin fin… Moisés aun repleto de dudas dice: Señor no tengo facilidad para hablar, soy torpe de habla y lento de lengua. Sin embargo, el Señor insistió: ¿No soy yo quien decide si una persona habla o no habla? Ve, yo estaré contigo y te enseñare lo que debes decir.

    A Moisés se le estaban acabando las excusas por lo que al final solo dice lo que seguro quería decir en principio: Señor por favor envía a otro. (Esto me recuerda las conversaciones con mi mamá cuando me pide algo). Dios se molesta ante las réplicas de Moisés, pero igual le provee la presencia de su hermano Aarón para que fuese su vocero y lo ayudara. El Señor en verdad nos tiene tanta paciencia, hasta un compañero le dieron a Moisés. ¿Y qué necesarios son los hermanos, su compañía y su ayuda cierto? Tal cual el Señor me ha brindado el soporte de las personas correctas en el momento preciso que han añadido bendición a mi vida y será algo que le agradeceré por siempre. No tengo dudas de que en verdad mejor son dos que uno.

    Finalmente, Moisés obedece, después de tanto… Por lo que Aarón y él se dirigen al Pueblo de Israel y ellos creyeron lo que decían de parte de Dios tal como Dios lo había predicho. Moisés y Aarón hablan con el Rey para que les permitiese ir al desierto y empieza la travesía, el Rey se negaba y ellos insistían. La furia del Rey contra los hebreos se multiplicaba, así como el trabajo pesado que les daba a causa de las palabras de Moisés y Aarón, por lo que los Israelitas se encontraban aún más alterados y decepcionados. Todo parecía haber empeorado, que bueno que se quien tiene el control. Moisés se desespera delante de Dios por esta situación y aquí viene mi superhéroe: Yo soy JEHOVÁ, yo los sacaré, yo los libraré, yo los redimiré; serán mi pueblo y yo seré su Dios. ¿Grandes palabras cierto? Y no las dijo cualquiera. El Señor tenía todo resuelto y pronto lo iba a hacer evidente, nada iba a interferir o a impedir que Dios cumpliera sus palabras y sus promesas respecto a Israel.


lunes, 18 de enero de 2016

MIS MEJORES AÑOS PARA TI

   Una persona me dijo: Tu debes tener un propósito grande para Dios, porque eres joven y aun permaneces en el Evangelio". En principio pensé: ¿Cómo no habría de permanecer? Estos han sido los mejores años de mi vida. Pero luego pensé un poco más antes de responder, (cosa que siempre deberíamos hacer) y concluí que ciertamente es estrecha la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan (Mt. 7:24); y que, la estrechez y la angostura no suelen ser palabras que generen mucha atracción en alguien joven; generalmente se prefiere el camino fácil, ancho, cómodo de transitar, y que no esté lleno de muchos desafíos o sacrificios; quizás para esta persona, por eso es tan difícil imaginar que la gente joven viva la Palabra. 

   Esta persona que me dijo estas palabras, había conocido el Evangelio, sus padres eran ávidos creyentes que desde pequeño le habían mostrado la verdad de la cruz; sin embargo, para pesar de mis hermanos, no habían tenido éxito; esta persona aún habiendo conocido el camino de justicia, decidió apartarse del mandamiento que le había sido dado. Quizás por eso, y solo por eso, miraba con asombro mi andar cristiano. Conocí a Cristo a la edad de 15 años, y desde entonces no he podido separarme de EL; y aunque ha sido estrecho y angosto el camino, no podría haber hecho una mejor elección de vida; sin duda, no puedo configurar mi existencia lejos de lo que he vivido cada día como hija de Dios y como seguidora de Jesús. Sin embargo, se que muchos poseen la misma condición de esta persona, joven por cierto, que me habló tal vez desde la tristeza de su corazón. 

   En ningún espacio de la vida, el camino espiritual es sencillo; siempre está rodeado de fuertes compromisos, retos, lagrimas, tropiezos, caídas, luchas y pruebas; pero también, de grandes propósitos, gloria celestial, beneficios, gracia, socorro, ayuda, misericordiosa y bondad. Todas estas características propias de una relación con Dios a través de Jesús, se hacen aun más intensas en la etapa de la juventud; cuando la toma de decisiones es inestable; cuando aún no hemos comprendido con exactitud nuestra identidad cristiana,  cuando nos sentimos rechazados, cuando todo parece ser una encrucijada; cada día algo nuevo, un deseo diferente por explorar, una emoción que aún no se logra dominar; un enemigo en constante asecho porque sabe que al robar tu juventud puede también robar tu vida; es todo un dinamismo de contradicciones difíciles de soportar; por esta razón es común observar tantos jóvenes como este, que ceden ante la presión y no logran tener cuando esta etapa culmina, el cumplimiento del plan que Dios ya había diseñado para sus vidas.

   El trabajo juvenil es algo que sencillamente me apasiona, poder dar a lo jóvenes las herramientas para que puedan superar estos espacios difíciles y tengan una relación óptima con Dios, es algo para lo cual fui diseñada por Dios para este tiempo, aún antes de nacer, y que empezó a esos 15 años cuando le dije: Si Señor, acepto. El también ha tratado cada día conmigo y vaya que he sido difícil! Amo ver jóvenes que se esfuerzan cada día porque su espíritu sea alimentado; esos que desean obedecer y servir a Dios contra todo pronostico; jóvenes que se levantan muchas veces con ganas de dejar el camino angosto y rápidamente recobran fuerzas en aquel que los llamó; esos que en ocasiones pueden ceder ante las tentaciones del mundo pero que pronto recuerdan que no son de este mundo; para esos jóvenes, mi total y completa admiración.

   A los padres, hermanos, lideres de Iglesia, Pastores, les animo a ver con misericordia a esos jóvenes que perseveran en el Señor; que van en la dirección correcta aunque puedan tropezar, acaso, ¿no todos lo hemos hecho? ¿o eramos tan perfectos en ese tiempo?; vale la pena reconocer la posición en contra corriente que pocos han decidido asumir aún negándose a si mismos. ¿No son las actitudes y comportamientos favorables dignos de animo, como lo son de represión aquellos inaceptables? Tal vez sea mucho más loable apreciar la voluntad de aquellos que quieren ser ejemplo de los creyentes sin permitir que nadie menosprecie su juventud, en vez de reprochar aquello que aún no han podido conseguir. En ese tiempo difícil brindemos apoyo, consideración, dedicación, disciplina; enseñemos con amor el camino de la verdad, con gozo y estimulo en vez de reproches y condenación; creo que de este modo seremos muchos mas lo que sigamos a Cristo por pasión y deseo y no solo por miedo o compromiso... Creo que así serán menos los que digan: Tu debes tener un propósito grande para Dios sino, mas lo que digamos: Yo tengo un propósito grande para Dios y lo voy a cumplir!


La biblia en un año #Dia18

Luego de un fascinante recorrido por la creación, el pecado del hombre, la desobediencia y el juicio, el arca de salvación, la torre de Babel, la fe de Abram, las malas decisiones de Lot, el nacimiento del hijo de la promesa, los dos reinos divididos desde la matriz, el origen del gran pueblo de Israel y el rescate hecho por José, entramos en materia con el gran libro de Éxodo... Dato curioso: Hace un tiempo cuando supe que éxodo realmente significaba "salida" dije algo como: Ahhh ya, con razón! Finalmente comprendí algunas cosas solo con ese pequeño descubrimiento.
Después de la muerte de José, sus hermanos (los hijos de Israel) y sus familias, quedaron bajo el cuidado de Faraón, sin embargo, al morir todas esas generaciones, las próximas se fueron multiplicando y fortaleciendo en extremo hasta llenar la tierra (Ex. 1:7), y esto no le gustó mucho al nuevo Rey que se levantó en Egipto después de Faraón y que por supuesto no conocía a José. Vamos a estar claros, los hebreos eran extranjeros en esas tierras y luego llegaron a ser en número y en fuerza mayores a los verdaderos egipcios, eso en verdad creo que molestaría o incomodaría a cualquiera. El hecho es, que por razón de esta incomodidad ya los hijos de Israel no gozaban del favor egipcio y se convirtieron en un pueblo de esclavos. Aquí vino la verdadera prueba para un pueblo al que generaciones atrás les había sido prometido poseer una gran tierra y ser un gran pueblo. 
         Tanta fué la furia del nuevo Rey de Egipto contra los hijos de Israel y su fuerza aún para soportar molestias, cargas, servidumbres, labores de campo y todo tipo de trabajo pesado, que mandó a matar con las parteras hebreas todos los niños varones que les nacieren a este pueblo y así evitar su multiplicación; no obstante, estas mujeres fueron temerosas de Dios y no hicieron tal atrocidad, por lo que el Señor las bendijo y las prosperó; aunque igual el Rey siguió con sus planes de mortandad hebrea. De verdad que había cambiado bastante el escenario para la descendencia de Abraham, pero sé que Dios seguía teniendo el control y que obviamente no había olvidado sus promesas.
Dios tenía un plan, como siempre, y comenzó con el nacimiento de Moisés, quien desde su llegada al mundo estuvo resguardado y protegido por el Señor pese a las inclinaciones malvadas de Faraón, claro está, que todo alrededor de la vida de Moisés estaba siendo dirigido por el cuidado de Dios. Como muchos saben, Moisés, como se le llama a la famosa canastilla en la cual fue puesto sobre el río, terminó siendo rescatado por la hija de aquel quien había ordenado su muerte en principio, Faraón; y fue su propia madre quien fue la encargada de amamantarlo y luego de esto fue adoptado por la hija de Faraón como su propio hijo. ¿Tenía o no tenía resuelto Dios el destino de Moisés? Si estas luchando con circunstancias adversas descansa en esta historia real; Dios tiene cuidado de todo lo que sucede en tu vida y siempre ira en tu auxilio.
Dios no olvida, esa es una verdad inexorable. No olvidó a Moisés y sin duda no iba a dejar olvidado al pueblo de Israel en las terribles manos de los egipcios. El señor oyó su gemir, producto de su profunda esclavitud, y, “miró Dios a los hijos de Israel y los reconoció”. Esto es algo que me conmovió y estremeció, delante de mi gemir, sé, que Dios me mira y me reconoce… ¿Cómo no habría de hacerlo? Mi Dios hermoso… El dueño de mi corazón, mi vida y mi amor. El conoce todos mis extremos y todos mis escenarios, sé que en cualquier circunstancia o situación podrá obrar a mi favor, por eso, puedo descansar. 


domingo, 17 de enero de 2016

La Biblia en un año #Dia17

  Llegué al final del libro de Génesis! Después de 17 días culminé un contenido de 50 capítulos... Quizá eso suena como algo poco significativo para grandes letrados y eruditos bíblicos, o también para aquellos que sin serlo igual son ávidos lectores de la Palabra, en si, no se que pueda significar eso para muchos, pero si se lo que significa para mi y la palabra que lo define es: Victoria. No solo por el hecho de haber leído, sino por todas y cada una de las revelaciones gloriosas que Dios me mostró cada día a través de este recorrido... Como no iba a hacerlo? La Biblia es su palabra! es su voz! tenía que hablarme de alguna manera, y sino era así, era porque yo no lo permitía. Sepan algo: Dios siempre quiere hablar a sus hijos y para hacerlo podría hacer hablar hasta a un mudo, somos nosotros los que tenemos que permitirle al Espíritu Santo que sensibilice nuestros oídos y nuestros sentidos para recibir de Dios eso que El anhela decirnos... No dejes que pasen días, semanas, quizás hasta meses sin recibir la dirección de Dios, sin escuchar en tu espíritu lo que tiene para ti; deja que te ministre, que te consuele, que te reprenda, que te aconseje, que te encamine; El y solo El tiene y quiere lo mejor para cada uno de nosotros. 

  En estos capítulos finales de Génesis (48-50), nos encontramos los días finales de Jacob, la bendición a los hijos de José, la profecía para todos sus hijos, su muerte y posteriormente la muerte del gran José. La bendición de Jacob a sus nietos Efraín y Manases fue como si lo hiciera a sus propios hijos, de hecho, le dijo a José que ahora ellos también le pertenecían y que serian grandes multitudes en el mundo. Eran 12  los hijos de Jacob, eran 12  las tribus nacidas en la casa de Jacob, y aunque José era muy amado por su padre y se encontraba ocupando una gran posición como gobernador de Egipto, Jacob deja en claro al profetizar en cada uno de sus hijos, que es la tribu de Judá a quien todos sus hermanos alabarían, y a través de quien iba a venir el próximo salvador (mi bello Jesús). Jacob muere luego de dar bendición a cada uno de sus hijos y de darles las instrucciones necesarias acerca de su entierro. José lloró a su padre, lo abrazó y lo beso; luego pidió a Faraón le permitiese enterrar a su padre en el lugar y en las condiciones que el había pedido y así fue hecho. 

    Cuando Jacob murió, los hermanos de José pensaron que ya no estando su padre, José podía tomar represalias contra ellos por el daño que le habían hecho tiempo atrás al venderlo como esclavo, sin embargo, ellos pensaban así porque no habían entendido que José los había perdonado sinceramente y había reconocido el propósito de Dios en todas las situaciones difíciles que le tocó vivir. Muchos andamos por alli pensando seguramente que todo lo que nos hacen es imperdonable! (incluso la cosa mas tonta), y vamos llenando de odio y amargura nuestro corazón sin dejar que el poder de Dios se manifieste a nuestro favor y muchos menos que se manifieste para que nosotros seamos entes de preservación de vidas... Es sencillo: un corazón herido, dañado, lleno de resentimientos, nos hará tener vidas insatisfactorias, mediocres y frustradas, eso en lo que respecta a nosotros mismos, y en relación a los demás, obviamente que teniendo ese tipo de vidas no vamos a andar sanando ni restaurando ni muchos menos edificando a nadie. 

   José aclaró a sus hermanos: Ustedes pensaron hacerme un mal, pero Dios dispuso todo para bien, para que yo pudiera salvar a mucha gente. No tengan miedo, yo seguiré cuidando de ustedes y de sus hijos. Repito lo de que dije en mi día de ayer: Esta es una clara evidencia de una sana relación con Dios; la que deseo tener y mantener todos los días de mi vida... Aún si hay injusticias, sin sabores, heridas y aflicciones... Yo nací para preservación de vida y así como José debo estar segura de que Dios siempre tiene el control. 

   José muere, pero antes le dice a sus hermanos que Dios los iba a ayudar y que pronto los sacaría de Egipto y los llevaría a la tierra que había prometido a sus padres; ya veremos mas adelante como terminó de irles a todos ellos. 

   Gracias Dios, gracias Biblia y gracias génesis. Mañana seguimos. 

sábado, 16 de enero de 2016

La Biblia en un año #Dia16

   José finalmente le revela su identidad a sus hermanos... Y al hacerlo, les dice algo que da una muestra clara de una sana relación con Dios: No me enviaron ustedes aquí sino Dios. Que manera en la que José pudo descubrir el propósito del Señor con su vida; a través de un cúmulo de sin sabores a lo largo de su existencia, ahora podía entenderlo todo y descansar en Dios. Cuantas veces no me he sentido yo quizás de igual forma? Pensando en porque esa situación difícil permanece inmóvil como una roca pesada... Acaso Dios quiere que yo rompa la roca, la derrumbe o me la monte encima? O será que quiere moldear mi carácter y mi conducta a través de ella para luego mostrar su Gloria? Sin duda alguna habiendo sido llamada a los propósitos eternos de Dios, todo, todo girará su curso tarde o temprano para bendición, y sin duda también, yo estaré mejor preparada para recibir esa bendición y para compartirla de forma útil con otros.

    Habiendo dicho eso puedo decir que a través de los grandes desafíos de José, el Señor lo fué formando para ser quien salvara a su familia del hambre y para preservar la vida de muchos mas! Se que de esa misma forma Dios desea usarme para el mismo objetivo: salvar la vida de mi familia, de mi entorno y preservarlos para El. Dios me llamó, me quiso, me eligió; no yo a el primero sino El a mi; lo hizo convencido de había algo mayor en mi que tenía que ser puesto por obras, que debía ser usado por El, y en ese proceso se que usará todas las herramientas a su alcance (Como si hubiese cosa alguna fuera de su alcance) para cumplir sus planes tal cual como lo hizo con José. 

   Después de la sanidad en el corazón de José, que vino acompañada del reconocimiento y la sujeción a la voluntad de Dios para su vida, pudo reconciliarse con sus hermanos y bendecir a toda su familia de una manera hermosa: Con la mejor tierra de Egipto y lo mejor que esa tierra producía. Los trasladaron en carros, les dieron provisiones, ropa nueva, dinero, animales, granos, pan, y muchas cosas más... Ahora eran tratados como la familia del gobernador de todo Egipto! Los hermanos de José fueron a Canaán a dar la buena noticia a Jacob y así lo trajeron hasta Egipto donde pudo vivir su mayor felicidad: Volver a ver a José.

    Gracias a las grandes bendiciones que Faraón había recibido teniendo a José como su gobernador, al momento de llegar su familia no dudó en ofrecerles la mejor tierra que tenía para que ellos la habitasen, y por supuesto toda la comida que necesitaban para toda la familia. Esto me hace notar algo interesante: El Señor puede llevarnos a ocupar puestos, cargos o sitios de importancia para que seamos de bendición a nuestras familias y a nuestro entorno; para que en todo tiempo, al dejarnos usar y dirigir por el, también puedan ser ordenadas todas las cosas a nuestro alrededor bajo su dominio y poder. Siempre podemos ser canales de bendición para que Dios se manifieste; todo lo que tenemos o lo que disfrutamos es porque lo hemos recibido de El en primer lugar, todo es suyo! Todo le pertenece, por eso debemos estar claros así como José, que es Dios y solo Dios, quien honra cuando le honramos primero, para preservación de vida. Repitamos: Soy un ente para preservación de vida, no un camino que conduce a la muerte. Decido hoy dar vida, no muerte.